Seguramente habrás escuchado o leído lo difícil que es comprender a una mujer o que los hombres no entienden a las mujeres y viceversa. De hecho, mi abuelo siempre le dijo a mi hermano que a las mujeres no hay que comprenderlas, solo hay que amarlas y ese es un comentario machista y tonto.

Y, reconsiderando esto e independientemente de que seas un hombre o una mujer, las relaciones interpersonales son complejas.

Si hubiera algún método totalmente efectivo para tener relaciones felices y saludables, seguramente alguien lo habría ya puesto en una cajita y lo habría vendido a estas alturas, ¿cierto?

Hasta que podamos encontrar esa receta con el 100% de éxito garantizado para una relación perfecta, tendremos que conformarnos con lo que tenemos: desarrollar nuestras habilidades de relación, comunicarnos de manera efectiva, participar en actividades que mejoren nuestra conexión y utilizar la terapia de pareja para abordar cualquiera de los grandes temas.

Si bien es posible que hayas escuchado estos dos términos, “terapia de pareja” y “asesoramiento de pareja” y te hayas preguntado qué los diferenciaba, generalmente significan lo mismo.

[Información extraída desde: YouTube, Raquel Saldarriaga Life Coach y Vimeo ]

Si bien la “terapia” a menudo recuerda la idea de obtener ayuda para problemas crónicos a largo plazo, y el “asesoramiento” puede hacer que pienses en buscar ayuda para problemas inmediatos a corto plazo, no hay diferencia entre ellos a nivel técnico.

El único contexto en el que importa es en cuanto a su validez legal, esto porque en algunos lugares es indispensable contar con una certificación o licencia para poder ofrecer terapia de pareja, la cual es mucho más larga en tiempo y estudios para su obtención que lo necesario para dar una asesoría.

Ya sea que lo llames terapia de pareja o asesoramiento de pareja, este tipo de compromiso con un profesional calificado les brinda a las parejas la oportunidad de resolver sus problemas más difíciles o emocionalmente desafiantes.

Estos problemas pueden abarcar desde problemas simples de comunicación o desacuerdos significativos hasta problemas de abuso de sustancias y trastornos psicológicos.

Si bien la terapia de pareja puede ser una excelente forma de reconectarte con tu pareja o reparar las cercas entre ambos, hay muchas formas de asegurarse el mantener viva la chispa y la relación saludable sin consultar a un profesional.

De hecho, hay muchos recursos que se basan en teorías o investigaciones en terapia de pareja.

Nunca es demasiado tarde (o demasiado pronto) para comenzar a poner un poco más de esfuerzo en una relación.

Si eres parte de una pareja que desea mejorar su conexión ¿qué te detiene para realizar ciertas actividades en pareja que los una aún más?

De hecho, un buen lugar para comenzar es a través de la música.

La música puede ser una experiencia profundamente personal e intensamente significativa, una experiencia que puede ser difícil de compartir con otros.

Si bien puedes hacer que tu pareja se sienta abrumadoramente vulnerable por compartir algo tan personal, es un riesgo que puede rendir grandes frutos. La recompensa puede ser una relación más profunda y más conectada con tu pareja, ¡algo que seguramente vale la pena el riesgo!

Tómate un tiempo para pensar y escuchar algo de tu música favorita, puedes también contactar a Raquel Saldarriaga Life Coach para iniciar tu transformación

Encuentra canciones que resuenen con tu historia de vida personal, que muestre tu personalidad o articule algunas de tus creencias más profundas.

Comparte estas canciones con tu compañero, junto con una explicación de cómo la canción se relaciona contigo y por qué la elegiste para compartirla con él o ella.

Este ejercicio extremadamente personal puede dejarlos a ti y a tu pareja una mejor comprensión de los demás, de sí mismos y de su relación.

Con una actividad como esta no solo avanzas en tu relación, sino que se brindan una oportunidad, incluso si te sientes cómodo con el estado actual de tu relación o piensas que este tipo de nuevas actividades no tienen sentido.

Después de todo, ¡lo peor que puede pasar es que se pierdan unos minutos haciendo una actividad inútil! ¿Podrían también intentarlo, cierto?